miércoles, 17 de noviembre de 2010

BRUCELOSIS

BRUCELOSIS
La brucelosis, también llamada fiebre malta o fiebre ondulante, es una enfermedad que ataca a varias especies de mamíferos dentro de los cuales se encuentra el hombre, causando la brucelosis humana. También infecta a otros mamíferos dentro de los cuales se encuentran algunos con alta relevancia económica como pueden ser los ganados bovino, equino, porcino, ovino y caprino y a otras especies silvestres. La relación causal entre el organismo y la enfermedad fue establecida por Dr. David Bruce (microbiólogo) en 1887

ETIOLOGÍA

El género Brucella está compuesto por 10 especies, las cuales se han diferenciado con base en sus características antigénicas y su hospedero intermediario: B. abortus (bovinos), B. canis (perros), B. ceti[2] (mamíferos marinos), B. melitensis (caprinos), B. microti[3] (zorros), B. neotomae (ratas salvajes), B. ovis (bovinos), B. pinnipedialis[2] (mamíferos marinos), B. suis (porcinos),y B. inopinata,[4] recientemente descrita (2009), aislada de una infección en implante mamario de una paciente de 71 años.
La infección en humanos por B. melitensis, B. abortus, B. suis y B. canis está ampliamente documentada, siendo B. suis la especie que causa el cuadro clínico más grave, y B. canis la menos virulenta; las otras 3 especies son muy virulentas. B. neotomae es específica de roedores, no infecta al humano; Brucella ovis tampoco infecta a humanos. B. microti sólo se ha descrito en zorros rojos, aunque la secuenciación de su genoma revela que posee alta similitud con B. suis, la cual es una bacteria de gran importancia médica; en contraste con otras especies de Brucella, ésta es de rápido crecimiento y muy activa bioquímicamente, y posee un fenotipo similar a Ochrobactrum, un patógeno humano facultativo.[
]
EPIDEMIOLOGÍA

Algunos de los reservorios naturales son los bovinos, caprinos, ovinos, cerdos y mamíferos marinos, pero se han encontrado brucellas en una inmensa cantidad de mamíferos tan dispares como pequeños roedores, cánidos, camélidos y cetáceos. Cabe destacar que la bacteria en los animales también causa la enfermedad, aunque puede que con distinta sintomatología, dependiendo del huésped y la especie de Brucella en cuestión.
La vías de contagio suelen ser: mucosas, heridas en la piel y la vía digestiva. La bacteria puede incluso entrar por las vías respiratorias mediante aerosoles. Muchas infecciones provienen de la manipulación de animales contaminados, por ingesta de leche o de sus productos no pasteurizados y de carnes poco cocidas. En países desarrollados es una enfermedad típicamente ocupacional donde las personas más expuestas son veterinarios, peones de campo y trabajadores de la industria de la carne.

PATOGENIA

Varias circunstancias hacen a Brucella especial desde el punto de vista patogénico. En primer lugar, la virulencia de Brucella no va ligada a los factores de virulencia clásicos de otros gérmenes: exotoxinas o endotoxinas; en segundo lugar, Brucella consigue invadir y persistir en el interior de las células mediante la inhibición de los mecanismos celulares de muerte celular programada (apoptosis). La infección tiene lugar por contacto, consumo o inhalación de material infectado. La contaminación de las mucosas se sigue de su fagocitosis, dos componentes de su superficie relacionados con los receptores histidina kinasa (BvrS/BvrR) se relacionan con el proceso de internalización de Brucella.
Estructura antigénica. Las envolturas celulares bacterianas (membrana interna, espacio periplásmico y membrana externa) se distinguen de las de otras bacterias gramnegativas por se más resistentes a la acción de detergentes, al EDTA, a la acción de polimixina B, a la proteólisis de enzimas, así como a la digestión de la lisozima.
Lipopolisacárido. El LPS está compuesto de una cadena polisacárida o antígeno “O” específico, un polisacárido central y el lípido A. La molécula de LPS contiene los antígenos A y M, que tradicionalmente han sido considerados como la característica diferencial entre las diferentes cepas de Brucella.
Polisacárido B. El llamado poli B o PB es un carbohidrato de bajo peso molecular, el análisis estructural lo ha identificado como un polímero cíclico que contiene entre 17 y 24 residuos de glucosa. Aparentemente forma parte de todas las especies de Brucella y en forma pura no muestra ser antigénico.
Proteínas de membrana externa. Las mejor estudiadas son la porina y la lipoproteína; se considera que son inmunógenos ideales por su conservación evolutiva entre todas las especies de Brucella, así como por su capacidad de inducir respuesta inmune celular y humoral durante el curso natural de la infección.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El periodo de incubación dura de 1 a 6 semanas. El inicio de las manifestaciones clínicas se caracteriza por fiebre, artralgias, mialgias y diaforesis. Las manifestaciones clínicas dependen de la vía de transmisión del organismo: si es respiratoria, el paciente cursa con neumonía, si entra por la piel las manifestaciones incluyen celulitis y linfadenopatía regional. Los microorganismos pueden luego diseminarse a otros tejidos vía sanguínea. Las bacterias también pueden entrar al organismo a través del tracto gastrointestinal, por la ingestión de alimentos contaminados, principalmente leche y sus derivados; inicialmente se presentan síntomas gastrointestinales y posteriormente sistémicos. La evolución de la enfermedad dependerá de la respuesta inmune del hospedero, principalmente de la respuesta inmune celular.
La forma aguda de la brucelosis se caracteriza por fiebre que en la mayoría de los casos es alta e intermitente (ondulante), presentándose generalmente por la tarde/noche acompañada de cefalea intensa frontal y occipital, y diaforesis. En bazo, hígado, ganglios linfáticos aparecen nódulos granulomatosos que pueden evolucionar hasta convertirse en abscesos.
En la forma crónica, las manifestaciones más comunes son:
  • Síndrome febril: habitualmente de poca intensidad en la mayoría de los casos;
  • Osteoarticulares: poli o monoartritis, gránulos óseos, abscesos.
  • Psíquicas: síndrome depresivo, nerviosismo, irratibilidad.
  • Digestivas: esplenopahetomegalía, hepatitis.
  • Neurológicas: meningobrucelosis, polineuritis, síndrome ciático, síndrome radicular.
  • Hematológicas: anemia hemolítica, anemia ferropriva.
  • Respiratorias: bronquitis, neumonía.
  • Genitourinarias: orquiepididimitis, cistitis, amenorrea.

DIAGNÓSTICO

Se diagnostica generalmente mediante la detección de anticuerpos específicos contra Brucella en sangre por seroaglutinación. También por aislamento del patógeno mediante hemocultivo. Con el advenimiento de las tecnologías del ADN en las últimas décadas se está utilizando para diagnóstico la PCR (Polymerase Chain Reaction) la cual es altamente especifica e incluso sirve para distinguir entre las diferentes especies de Brucella, pero su costo hace que la seroaglutinación siga siendo la técnica más utilizada.

TRATAMIENTO

La tetraciclina en general es efectiva contra la mayoría de las cepas de Brucella, sin embargo dado que este fármaco es bacteriostático, resultan frecuentes las recidivas después del tratamiento inicial. La combinación de tetraciclina con estreptomicina o gentamicina ha mostrado ser más eficaz. Las terapias a largo plazo con dosis altas de trimetropim-sulfametoxazol han mostrado ser buena alternativa, y la adición de rifampicina tiene utilidad en casos de enfermedad del sistema nervioso central.

PREVENCIÓN Y CONTROL

El control de la brucelosis humana se basa en la erradicación de la enfermedad en los reservorios; esto exige la identificación sistémica y eliminación de los rebaños afectados, así como la vacunación de los animales susceptibles. Actualmente no existe una vacuna aprobada para uso en humanos;[6] el control de la brucelosis animal y la reducción en la exposición humana a ésta ha limitado el desarrollo de vacunas contra la brucelosis humana, sin embargo, el uso potencial de Brucella como agente de bioterrorismo sugiere que las estrategias directas de intervención deben estar garantizadas.[7]

EN BOVINOS

Es una enfermedad infecciosa, bacteriana de curso crónico que afecta al Ganado, bovino, caprino, también a los perros. es causado por la bacteria del Genero brucellas y se caracteriza por aborto en la hembra y orquitis e infección de las glándulas sexuales, accesorias en el macho.
* las brucela afecta a veces a los equinos.
En el ser humano es un serio problema de la salud pública.
Etiología y epidemiología: es causado por brucella abortus.
* en rebaños donde la enfermedad es endémica el animal afectado aborta una vez .Después de la exposición y las gestaciones y los períodos de lactancia subsiguiente son aparentemente normales.
* las bacterias se encuentran en el útero durante la preñez, puerperio y con poca frecuencia durante un tiempo en el útero no grávido.
* el microorganismo es excretado en la leche y en las descargas uterinas.
Transmisión natural: por ingestión de las bacterias a partir del pasto o agua contaminada, por lamer los genitales contaminados de otros animales.
* por inseminación artificial cuando deposita semen contaminado en el útero.
* las brucellas pueden entrar en el cuerpo a través de las membranas mucosas, las conjuntivas y hasta a través de la piel.
* la exposición a la luz solar directa destruye el microorganismo en unas pocas horas.

HALLAZGOS CLÍNICOS:

* hembra. El aborto es la manifestación mas obvia. También puede haber producción de mortinatos, placenta retenida y menor producción de leche.
* macho. Están afectados los vesículas seminales, las ampollas en los testículos y los epidemios, por lo tanto la bacteria es secretada en el semen.
Diagnostico: son dos exámenes,
Bacteriológico y serológico.
Examen bacteriológico: se realiza el aislamiento y el cultivo de bacterias a partir de placenta, estomago, o feto abortado, etc.
* como a veces quedan focos de infección en la ubre, también se lo puede aislar a partir de la leche o de secreciones de la ubre no lactante.
Examen serológico: se realiza la prueba de aglutinación para descubrir anticuerpos contra la brucella en la leche, suero láctico y plasma seminal así como suero sanguíneo.
* la prueba de aglutinación es un reacción a simple vista que se presenta en títulos De 1: 100 para animales no vacunados y de 1: 200 en animales vacunados y menores de 30 meses.
Control: no se conoce un tratamiento práctico.
* la erradicación se basa en las pruebas regulares y eliminación de reactores positivos.

VACUNACIÓN:
se realizara una sola vez a las hembras de entre 3 y 8 meses de edad, con cepas viables de brucella abortus cepas 19.
Prevención
La vacunación con la cepa RB51 es bastante efectiva, con una dosis de 2 cc para las terneras y luego una repetición antes del encaste se obtiene una considerable protección, aunque no absoluta. Esta vacuna, a diferencia de la Cepa 19, que se usaba antes, no produce anticuerpos detectables por las pruebas serológicas, de tal manera que permite vacunar hembras de cualquier edad. En los rebaños no infectados se debe tomar la precaución de ingresar hembras solamente de otros rebaños libres de la enfermedad, Mantener los cercos en buen estado para evitar el ingreso de animales ajenos al rebaño y evitar juntar las hembras bovinas con animales ajenos en tratamientos comunitarios. En los rebaños infectados se debe disminuir la incidencia de la enfermedad, eliminando la fuente y disminuyendo la posibilida que el agente llegue a los animales susceptibles. Debe eliminarse cuanto antes los animales infectados, separar las vacas que van a parir, si se produce un aborto, eliminar y desinfectar todos los productos, realizar pruebas de serologías lo más frecuente posible.
En la Argentina se aplica el Plan Nacional de control y Erradicación de Brucelosis, que utiliza la vacunación con cepa C19 obligatoria en todas la terneras de 3 a 8 meses de edad y el destino a faena de todos los reaccionantes positivos (sangrados después de 18 meses en hembras y 6 meses a los machos reproductores), logrando establecimientos libres de la enfermedad.



CANINA

ETIOLOGÍA Y EPIDEMIOLOGÍA

La brucelosis canina es causada por Brucella canis (B. canis), una bacteria intracelular, rugosa, pequeña y Gram negativa.
Otras especies de Brucella, tales como B. abortus y B. suis ocasionalmente han causado infecciones caninas, pero estas no
son discutidas en este trabajo.
La Brucella canis fue reconocida por primera vez en el año 1966 como una causa de abortos y de fracasos reproductivos y
desde entonces ha sido reconocida en varios países. El hombre puede infectarse, sin embargo los perros y otras especies caninas son reconocidos como los únicos huéspedes
verdaderos.
Las infecciones naturales ocurren más comúnmente después de la ingestión de materiales placentarios contaminados ó de
fetos abortados, descargas vaginales de perras infectadas que están en celo ó que abortan y durante el apareamiento. Después
de un aborto, los microorganismos pueden ser eliminados por varias semanas ó en forma intermitente por meses. Los machos
también pueden eliminar microorganismos por orina, pero el número de bacterias es relativamente bajo excepto cuando la
orina está contaminada con fluidos seminales ó prostáticos.
Los datos de prevalencia son escasos pero los índices de seroprevalencia parecen elevados (20 - 30%) en México y en Centro
y Sudamérica. Las estimaciones provenientes del sur de EEUU y Japón indican un 7 - 8% en perros callejeros. Los animales
destinados para su consumo son muy resistentes. La verdadera tasa de prevalencia no se conoce y faltan otros aspectos
epidemiológicos de la brucelosis canina.

.- Etiología y Epidemiología
    La Brucella canis, es un microorganismo cocobacilar, gram negativo, pequeño (1,0 a 1,5 nm), sin embargo, se distingue de otros miembros del genero Brucella, por sus colonias rugosas. A diferencia de los organismos Brucella lisos, que afectan a varias especies domésticas, la Brucella Canis se encontró que solo los perros y los cánidos salvajes son susceptibles de padecerla.
    Los gatos que se infectan, muestran bacteriemia transitoria pero en términos generales resisten.
    Los perros también son susceptibles a la infección por Brucella abortus, la infección natural sobreviene después de la ingestión de placentas contaminadas o fetos abortados, siendo frecuente que alberguen el microorganismos en los ganglios linfáticos o tracto gastrointestinal, por largos períodos.
    No se considera a los perros importantes en la diseminación y mantenimiento de la infección por Brucella abortus.
    La Brucella Canis, infecta al huésped susceptible al penetrar las mucosas, en especial la de la cavidad bucal, vagina o conjuntiva. Las secreciones vaginales, semen o tal vez la orina, son las fuentes de infección más probables para la contaminación por mucosas, pues su concentración de bacterias es la más alta. La transmisión natural de Brucelosis canina se efectúa por varias rutas.
    Las perras infectadas sólo transmiten Brucella Canis durante el estro, al cruzarse o después del aborto, por medio del contacto oronasal con las secreciones vaginales.
    Después de un aborto puede eliminarse la Brucella Canis durante seis semanas. La leche de las hembras infectadas contiene menos bacterias y carece de importancia la infección de los cachorros supervivientes, de hecho la mayor parte de estos se infectan en el útero.
    Los perros machos alojan el microorganismo en su próstata y epidídimo, siendo el liquido seminal y la orina fuentes de infección.
Manifestaciones clínicas.
    La enfermedad en perros adultos rara vez resulta grave, hay fiebre y epididimitis.
    Las hembras en gestación abortan cachorros muertos entre los 45 y los 59 días de preñez, pero no muestran otros signos clínicos. Debe sospecharse Brucelosis en hembras, en perras al parecer sanas, que aborten dos semanas antes del término. El aborto se caracteriza por secreción vaginal café o gris verdosa que dura de una a siete semanas.
    Aunque el aborto es el principal signo clínico en cualquier momento después del cruzamiento cabe la posibilidad de que se produzcan fallos en la concepción, esto se produce por muerte intrauterina con reabsorción, la muerte embrionaria, se presenta entre los 10 y 20 días postapareamiento.
    Los machos parecen estar sanos pero presentan agrandamiento del escroto por acumulación de líquido serosanguinolento en la túnica.

SIGNOS CLÍNICOS

Los signos clínicos se asocian principalmente con el tracto reproductivo. En las hembras,.el signo más prominente es el
aborto después de 45 - 55 días de gestación en aproximadamente el 75% de los casos. La muerte embrionaria temprana y la
resorción, ó el aborto 10 - 20 días después del servicio puede ocurrir en algunos casos. Estos pueden pasar desapercibidos y
la hembra puede presentarse con el motivo de consulta principal de "falla de concepción". En los machos, el principal signo
es la epididimitis de uno ó de ambos testículos, e infertilidad. La atrofia testicular y una dermatitis húmeda escrotal pueden
estar presentes. El semen de machos infectados normalmente contiene un gran número de espermatozoides anormales y
células inflamatorias, especialmente durante los primeros 3 meses pos-infección. Los machos infectados crónicamente
pueden no tener espermatozoides, ó tener un número reducido de espermatozoides inmaduros. Están presentes anticuerpos
auto-inmunes (anti-espermatozoides) y probablemente contribuyen a la infertilidad del macho. Los signos no específicos en
ambos sexos incluyen la letargia, pérdida del libido, envejecimiento prematuro y agrandamiento ganglionar generalizado. B.
canis ha sido aislada de casos de campo de discoespondilitis, una condición que también ha sido reproducida
experimentalmente en perros SPF. Las uveítis recurrentes han sido ocasionalmente reportadas en perros infectados después
de varias semanas de infección.
Los machos infectados alojan a los organismos en la glándula prostática y los epidídimos por varios meses. Las bacterias se
diseminan a través de los fluídos seminales y, ocasionalmente, por orina. B. canis tiene un vida corta fuera del perro y se
inactiva rápidamente con los desinfectantes comunes.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de la brucelosis canina requiere de la confirmación del laboratorio. El hemocultivo es el método recomendado
antes de declarar a un animal como infectado. Las pruebas serológicas para el diagnóstico que están disponibles hoy en día
para los veterinarios en los Estados Unidos, son imprecisas dado que los antígenos de superficie de Brucellas rugosas tales
como B. canis, reaccionan en forma cruzada con los anticuerpos producidos por otras especies de bacterias no patógenas.
Las pruebas usadas más comunmente incluyen:

Pruebas Serológicas

Prueba de aglutinación rápida en placa (PARP) - Esta prueba requiere de un tratamiento breve del suero con 2-
Mercaptoetanol (0,2 M) y está disponible in los EEUU como una prueba de selección. (D-Tec CB; Symbiotics Corp., Kansas
City, Missouri, USA). El antígeno utilizado es una suspensión de B. ovis teñida con Rosa de bengala, que reacciona en forma
cruzada con B. canis. Un resultado negativo es una evidencia fuerte de que el perro no está infectado, pero tan sólo 40% de
los perros cuyo suero aglutina al antigeno de prueba resultan positivos a brucelosis canina. Por lo tanto, los perros positivos a
la prueba de agutinación rápida en placa no deben ser considerados como infectados hasta que se realicen pruebas
adicionales. El hemocultivo está siempre indicado por los extensos y continuos períodos de bacteremia. Más del 50% de los
perros infectados tienen bacteremias que duran hasta 1 año ó más. Antígenos con mayor especificidad (B. canis M-) están
ahora disponibles (NYS Diagnostic Laboratory, Cornell University) pero aún no están disponibles comercialmente (vease el
número 3 abajo).
Prueba de aglutinación en tubo e inmunodifusión en gel de agar (AGIDcwa) - Estas pruebas utilizan antígenos de pared
celular y son métodos serológicos complementarios disponibles a través de laboratorios de diagnóstico.
Sin embargo estas pruebas también pueden producir resultados falsos positivos y dificultad en la interpretación.
Especialmente en muestras de sueros provenientes de perros con infecciones recientes ó crónicamente infectados. Los
resultados obtenidos por RSAT, TAT y AGIDcwa deben ser confirmados por pruebas más especificas (ver abajo) e intentar
el aislamiento.
Mejoramiento de pruebas serodiagnósticas - El mejoramiento de las pruebas incluye:
1 - Un RSAT que emplea una cepa mutantes (menos mucoide, -M) de B. canis que posean gran especificidad (M-RSAT)
2 - Un AGID que emplea antigenos proteínicos citoplasmáticos extraidos del citoplasma bacteriano. Estos antigenos
proteínicos son altamente especificos para el genero Brucella y son muy útiles para distinguir entre animales infectados y no
infectados que poseen anticuerpos que reaccionan en las pruebas de aglutinación (AGID, antigenos de pared celular)
anteriormente citadas (1 & 2),
3 - Pruebas de inmunosorción de enzymas ligadas (ELISA) que utilizan como antígenos a lipopolisacáridos de pared celular
B. canis M- ó proteínas citoplasmáticas extraidas de B. abortus. Resultados publicados indican ventajas significativas de las
pruebas mejoradas mencionadas anteriormente y justifican una consideración seria para el continuo desarrollo para el uso en
los laboratorios de diagnóstico ó bien como pruebas para usarse en las practicas veterinarias.
Prueba de anticuerpo fluorescente Indirecto (IFAT) - La prueba de IFAT es utilizada por varios laboratorios de diagnóstico
en los EEUU, pero la información sobre su exactitud no ha sido publicada. Los resultados del Laboratorio de Diagnóstico de
la Universidad de Cornell indican una tasa alta de reacciones falso positivas con la aplicación de esta técnica.

HEMOCULTIVO

A pesar del mejoramiento de los métodos de diagnóstico, el hemocultivo debe realizarse siempre que se sospeche la
enfermedad. B. canis es fácilmente aislada de la sangre en agar triptosa ó tripticasa soya durante varios meses después de la
infección. Los cultivos deben ser incubados aeróbicamente porque el CO2 es inhibitorio. La metodología detallada está
descrita en las referencias (Alton et al., 1988). Muchos laboratorios no están suficientemente familiarizados con la
interpretación de los procedimientos diagnósticos de la brucelosis canina, lo cual ha resultado frecuentemente en la
destrución de perros no infectados, solamente basandose en los resultados de las pruebas de aglutinación, que de hecho, eran
reacciones falsas positivas.

PREVENCIÓN Y CONTROL

Intentos por desarrollar una vacuna conveniente que induzca inmunidad, sin provocar respuesta serológica que interfiera con
el diagnóstico, no han sido existosos. Actualmente el desarrollo de vacunas está considerado como indeseable ya que las
vacunas contra brucella estudiadas confirieron sólo una moderada protección y lo perros vacunados desarrollaron anticuerpos
que podrían confundir el serodiagnóstico. La prevención de la infección y la eliminación de los perros infectados debe ser la
principal estrategia de control en los criaderos.
La prevención requiere de pruebas serológicas anuales de todos los reproductores y el control serológico de todos los perros
ha introducirse en el criadero. En EEUU el Laboratorio Estatal de Diagnostico de Nueva York en la Universidad de Cornell
es reconocido como el principal y más confiable laboratorio de diagnostico. Solamente animales comprobadamente no
infectados deben destinarse a reproductores. En EEUU, las hembras en reproducción en los criaderos son comúnmente
monitoreadas serológicamente antes del celo por la técnica del RSAT. Deben permitirse por lo menos de 3 semanas para
hacer nuevas pruebas para asegurarse de que un resultado seropositivo indica una infección verdadera ó un resultado falsopositivo.
Dos pruebas serológicas con 4 - 6 semanas de intervalo deben requerirse a todos los perros antes de introducirlos a una
colonia de reproducción. Las dos pruebas detectaran a perrros que puede estar incubando la enfermedad. Si una hembra
aborta, deberá asumirse infección hasta que sea probado lo contrario. Las hembras que abortan deben ser mantenidas aisladas
y las perreras deben ser desinfectadas. Si el macho pierde interés en la monta ó desarrolla anormalidades testiculares ó pobre
fertilidad, debería ser examinado para brucelosis.

TRATAMIENTO

El tratamiento no se recomienda para perros de criaderos, y donde los perros no puedan ser aislados y monitoreado con
presisión después de la terapia con antibioticos. El tratamiento es caro y la curación es difícil de lograr, especialmente en los
machos crónicamente infectados. Se requieren cultivos de sangre repetidos y monitoreos serológicos por lo menos durante 3
meses pos-tratamiento antes de que un perro pueda ser declarado negativo. La recrudescencia de la infección después de la
cesación del tratamiento con antibiótico es común. Incluso si el organismo puede ser eliminado exitosamente, los machos
frecuentemente permanecen estériles por el daño irreversible a los testículos y epidídimos. Se cree que la castración en ambos
sexos reduce el riesgo de transmisión por perros infectados; no obstante, esta hipótesis no se ha probado experimentalmente y
la castración no elimina a los organismos del cuerpo. Todos los perros castrados deben recibir un tratamiento de antibióticos.
Los resultados más exitosos y prácticos se obtuvieron con una combinación de tetraciclina, por ejemplo, el hidrocloruro de
tetraciclina, la doxiciclina, la minociclina y la estreptomicina administrada durante los primeros 3 meses de infección. Se han
obtenido tasas de más del 80% de curación en criaderos, en donde los perros inicialmente diagnosticados como infectados
eran sacrificados y los casos adicionales ("tempranos") fueron tratados. Desafortunadamente, la dihidroestreptomicina no está
disponible para el tratamiento de los perros en los EEUU. La curación es más difícil de lograrse en infecciones crónicas.
Si está disponible, la dihidroestreptomicina (10 mg/kg IM 2 veces por día) se da por los primeros 7 días de tratamiento junto
con una tetraciclina (25 mg/kg oral 3 veces por día), la cual se continúa por 4 semanas. Durante los últimos 7 días de la
terapia con tetraciclina, se da nuevamente la estreptomicina. En algunos casos, cuando falla el primer curso de tratamiento,
un segundo curso ha resultado exitoso. Como la estreptomicina ya no está disponible en EEUU para el tratamiento de los
perros, la gentomicina ha sido recomendada por algunos clínicos como un antibiótico sustituto. No obstante, no hay
suficientes datos para recomendar la gentamicina, y los estudios preliminares indican que su eficacia no es satisfactoria,
excepto en los casos muy tempranos- por ejemplo, en los perros infectados por menos de 1 - 2 meses. El tratamiento no está
recomendado para perros de cría, ó cuando un seguimiento a largo plazo (3 meses) es improbable. Las fallas del tratamiento
son especialmente comunes en los machos infectados donde los organismos son comúnmente secuestrados en la glándula
prostática y epidídimos.
Las pruebas diagnósticas y la eliminación de los perros infectados son los únicos métodos probados de erradicación de la B.
canis en un criadero infectado. Se debe intentar identificar la fuente de infección - desafortunadamente, esto raramente se ha
Estrategias de control
Perros de criadero
! Perros positivos - eutanasia. Aislar a
los perros lo más posible.
! Pruebas serológicas a todos los perros:
pruebas Aglut/AGID (cultivos de
sangre de todos los animales
sospechosos).
! Eutanasia - todos los perros
infectados.
! Pruebas diagnósticas mensuales
durante 3 meses hasta que la colonia
sea negativa en 2 pruebas sucesivas.
Mascotas - elecciones difíciles
! Aislar a los perros.
! Castración + tratamiento.
! Tratamiento incierto; mayores
probabilidades de éxito en las
infecciones tempranas.
! Seguimiento serológico por 3
mese pos-tratamiento.
! La eutanasia se debe considerar:
Incertitud del tratamiento; costo
elevado; frecuente decepción.
logrado ya que los criadores son reticentes a admitir su culpabilidad.
El manejo de los perros y criaderos infectados es caro y lleva mucho tiempo. Los veterinarios deben estar preparados para
responder a las preocupaciones de los propietarios y para dar consejos juiciosos, los cuales podrían variar de acuerdo a las
circunstancias. La prevención es esencial para evitar el cuadro de infección en un criadero. Tan pronto como la brucelosis
canina se diagnostique en un criadero, se deben implementar medidas rigurosas hasta que la enfermedad sea erradicada. Los
criaderos infectados deben entrar en cuarentena, aunque no hay regulaciones formales en muchos estados y países. La falta de
tales medidas ha llevado a una dispersión incluso internacional, de la infección por B. canis.

EN CERDOS
Enfermedad de tipo zoonotico del aparato rerpoductor, puede producir hasta el 80% de abortos en una piara.
Etiologia:
Brucella suis, diseminada a través del contacto entre animales infectados. Los machos contagian a las hembras durante el acto sexual y en algunos casos las hembras pueden infectar a los lechones que amamantan.
Síntomas:
  • Bacteremia.
  • Orquitis.
  • Cojera.
  • Paralisis posterior.
  • Espondilitis.
  • Metritis.
  • Formación de absesos en las extremidades.
  • Abortos.
  • Esterilidad.
DIAGNÓSTICO:
  • Realizar prueba de brucelosis.
TRATAMIENTO:
  • El tratamiento se basa en la prevención de la enfermedad y el descarte o eliminación de portadores.

La brucelosis en cerdos está causada por Brucella suis. Se trata de una infección bacteriana que tras una bacteriemia inicial, causa lesiones inflamatorias crónicas en los órganos reproductores de ambos sexos, con localización y lesiones ocasionales en otros tejidos. Las especies de Brucella
suis abarcan cinco biovariedades, pero la infección en los cerdos se debe a las biovariedades 1, 2 o 3 de B. suis. La enfermedad causada por las biovariedades 1 y 3 es similar, mientras que la debida a la biovariedad 2 difiere de la 1 y la 3 en su rango de hospedadores, su distribución geográfica limitada y su patología. La biovariedad 2 raramente es patogénica para el hombre, mientras que la 1 y la 3 son muy patogénicas y causan una enfermedad grave. La brucelosis porcina es de amplia incidencia; sin embargo, por lo general, su prevalencia es reducida a excepción de Sudamérica y el sureste asiático, donde la prevalencia es mayor. En algunas zonas, se ha llegado a establecer la infección por B. suis en cerdos silvestres o asilvestrados (los métodos de diagnóstico recomendados para los cerdos silvestres o asilvestrados son los mismos que para los cerdos domésticos). Varias biovariedades de B. suis causan infecciones en otros animales, tales como renos, caribúes, liebres y varias especies murinas y, ocasionalmente, en vacas y perros. Las infecciones debidas a Brucella suis en animales diferentes al cerdo se recogen
en el Apéndice que aparece al final de este capítulo. Como signos de la enfermedad en las cerdas destacan el aborto en cualquier fase de gestación y
el nacimiento de lechones muertos o débiles. En los verracos, el signo más destacado es la orquitis y pueden estar afectados los órganos sexuales secundarios. Brucella suis puede estar presente en el semen, a veces, en ausencia de signos clínicos.
 LA TRANSMISIÓN durante la monta esmás común que en el caso de la brucelosis en rumiantes. En ambos sexos, pueden verse afectados los huesos y especialmente las articulaciones y las vainas de los tendones, lo que causa cojera y, a veces, parálisis. Los cerdos son susceptibles a la infección artificial con B. abortus y B.melitensis, pero son escasos los informes de enfermedad natural en cerdos causada por cualquiera de estos organismos. Normalmente, en el hombre la infección está confinada a aquellas personas que, por su ocupación, están en contacto con los cerdos, y a los trabajadores de laboratorio. La capacidad de B. suis para colonizar las ubres bovinas con la consiguiente aparición en la leche significa que tiene el potencial de ser un riesgo serio para la salud humana.
Identificación del agente: Brucella suis se aísla fácilmente a partir de cerdos vivos mediante el cultivo de los productos del nacimiento y a partir de los canales mediante el cultivo de los órganos y ganglios linfáticos. Se dispone de medios selectivos para el cultivo de muestras contaminadas. En la naturaleza, B. suis se encuentra de modo invariable en la fase lisa (la apariencia en medio sólido es típica de las brucelas lisas). Las biovariedades porcinas aglutinan con el antisuero monoespecífico A y no con el antisuero M. Se puede efectuar la identificación definitiva de las especies y biovariedades mediante pruebas de fagotipificación y pruebas bioquímicas,
preferiblemente llevadas a cabo en laboratorios especializados.
Pruebas serológicas: Hasta la fecha, ninguna de las pruebas serológicas tradicionales ha resultado ser completamente fiable en el diagnóstico rutinario de los cerdos individuales. Se utilizan
sobre todo para identificar las piaras infectadas. Las pruebas recomendadas con propósitos de comercio internacional son un enzimoinmunoensayo (ELISA) indirecto y uno competitivo. Las pruebas del antígeno brucelar tamponado (BBATs), p. ej. la prueba de aglutinación tamponada en
placa (BPAT) y la prueba de rosa de bengala (RBT), se consideran pruebas alternativas con propósitos de detección o pruebas para el estudio de piaras completas. También se ha Capítulo 2.6.2. — Brucelosis porcina
836 Manual de la OIE sobre animales terrestres 2004
desarrollado un ensayo de polarización de fluorescencia. La prueba alérgica cutánea también es útil para identificar piaras infectadas.
Requisitos para las vacunas y los materiales de diagnóstico: La vacuna con la cepa 2 de Brucella suis se emplea para inmunizar cerdos en China (República Popular). Es necesaria la confirmación de los resultados obtenidos en China con la vacuna de la cepa 2 antes de recomendar su uso general. En otros países, el trabajo experimental ha demostrado que la vacuna Rev.1 de B. melitensis posee un poder de protección de las ovejas frente a B. melitensis superior al
de la cepa 2 de B. suis. No se dispone de datos suficientes para concluir que la vacuna con la cepa RB51 de B. abortus sea eficaz para proteger a los cerdos frente a la exposición a B. suis. En la práctica, todavía no se ha encontrado un producto de aceptación general. Se ha descrito la preparación, la prueba y la utilización de un alérgeno estabilizado, el brucelizado (o fracción F de la
brucelina).

OVINO Y CAPRINA

La principal causa de la brucelosis caprina y ovina es Brucella melitensis (biotipos 1, 2 y 3). Se han observado casos esporádicos causados por B. abortus, pero la enfermedad clínica es rara.
Brucella melitensis es endémica en la región mediterránea, pero la infección está extendida por todo el mundo. Se considera que América del Norte (excepto Méjico) está libre del agente, como ocurre en el norte de Europa, sudeste de Asia, Australia y Nueva Zelanda.
Clínicamente, la enfermedad se caracteriza por uno o más de los siguientes SÍNTOMAS:

 aborto,retención placentaria, orquitis, epididimitis y, raramente, artritis, con excreción de losmicroorganismos en descargas uterinas y en la leche. El diagnóstico depende del aislamiento de Brucella de material de abortos, de secreciones de la ubre o de tejidos extraídos post-mortem. El
diagnóstico preliminar se puede hacer determinando respuestas específicas mediadas por células o respuestas serológicas frente a los antígenos de Brucella.
Brucella melitensis es muy patógena para el hombre y causa una de las zoonosis más graves del mundo. Todos los tejidos infectados, los cultivos y el material potencialmente contaminado, deben manejarse a un alto nivel de contención para bioriesgos.

Identificación del agente: La evidencia preliminar de Brucella se obtiene por demostración de la morfología de Brucella, mediante la tinción de los microorganismos mediante la técnica modificada
para alcohol-ácido resistentes , en material de abortos o descargas vaginales, especialmente si tal demostración está apoyada por pruebas serológicas. Los métodos recientemente desarrollados, basados en la reacción en cadena de la polimerasa, constituyen medios adicionales de detección. Siempre que sea posible, las especies de Brucella deben aislarse por cultivo de descargas uterinas o tejidos seleccionados, como ganglios linfáticos, testículos o epidídimos, usando medios normales o selectivos. Las especies y biotipos deben identificarse mediante lisis por fagos y por criterios de
cultivo, bioquímicos y serológicos.

Pruebas serológicas y alérgicas cutáneas: La prueba del rosa de bengala de aglutinación en placa y la de fijación de complemento se recomiendan para análisis de rebaños y de animales individuales. La prueba de aglutinación del suero no se considera fiable para utilizarla en pequeños
rumiantes. Para grupos de muestras , no existen pruebas útiles, como la prueba del anillo de leche en el ganado bovino. La prueba alérgica cutánea con brucelina puede utilizarse como una prueba
de análisis o complementaria en rebaños no vacunados, siempre que se utilice una preparación purificada y estandarizada de antígeno libre de lipopolisacárido (LPS). Los resultados deben interpretarse con relación a los síntomas clínicos, la historia, y los resultados de exámenes serológicos y de cultivo.

Requisitos para las vacunas y los materiales de diagnóstico: Brucella melitensis cepa Rev.1 continúa siendo la vacuna de referencia para inmunizar ovejas y cabras con riesgo de infección por B. melitensis, y respecto a la cual se debe comparar cualquier otra vacuna. La producción de antígenos de Brucella o de vacuna Rev.1 se basa en un sistema de lotes de inóculos. Los cultivos
de siembra usados como antígenos para pruebas serológicas y cutáneas y como vacunas deben originarse en centros de referencia. Deben cumplir unos estándares mínimos en cuanto a viabilidad, uniformidad (colonias lisas), infectividad residual e inmunogenicidad, si resultaran aplicables. Las preparaciones de brucelina para la prueba intradérmica deben carecer de
Capítulo 2.4.2. — Brucelosis caprina y ovina (No debida a Brucella ovis)
Manual de la OIE sobre animales terrestres 2004 645
lipopolisacárido liso y no producir reacciones inflamatorias inespecíficas o interferir con pruebas serológicas. Los antígenos para diagnóstico serológico deben prepararse de cepas lisas de B. abortus, cepas 1119-3 o 99, y satisfacer un mínimo de estándares para pureza, sensibilidad y
especificidad.


EQUINA
Enfermedad infectocontagiosa de los equinos ocacionada por las bacterias Brucella abortus o B. suis.
En los caballos la bacteria produce las enfermedades conocidas como cruz fistulosa y  ulcera de la nuca, caracterizadas por la inflamación de las bolsas articulares supraespinosa y supraatlantal respectivamente.
Generalmente esta enfermedad en los equinos se observa despues de haber lidiado con un brote de Brucelosis bovina en la misma unidad productiva.
El tratamiento aplicado en los casos comunes de brucelosis no ha dado buenos resultados. El tratamiento es de soporte y síntomatico y en casos severos se recomienda el aislamiento de la bacteria a partir del liquido de los sacos bursales para un posterior cultivo y antibiograma.

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